Método Rocamora

Casos reales de diagnóstico en hostelería

Restaurantes, chiringuitos y colectividades en los que he entrado a hacer un diagnóstico estructural: con qué información se trabajó, qué contradicción apareció detrás del problema que me habían planteado, qué se hizo y qué se puede afirmar del resultado.

Casi ningún problema de un negocio de hostelería está donde el propietario cree que está. La carta que no rinde, el personal que no dura o la operativa que se atasca suelen ser el síntoma de una decisión estructural que nadie revisó. Eso es lo que buscan estos casos.

Todos los casos van anonimizados: ratios y porcentajes, nunca cifras absolutas ni nombres de clientes. Cuando un resultado no se pudo medir, se dice. Cuando el cliente decidió no intervenir, también.

Una cifra sin su contexto no es un dato, es un argumento.