Entender tu modelo de negocio en hostelería: la realidad que hay que asumir

Publicado el 29 de noviembre de 2025, 8:42
Puerta de un restaurante con un cartel que dice: estamos descansando durante tres días

La hostelería no funciona por horas abiertas, ni por intuición, ni por sobrevivir a base de sacrificio. Funciona por modelo.

La hostelería no es sacrificio: es modelo

Todo negocio debería empezar por una pregunta básica: qué modo de vida tiene el público que lo sostiene.
Si eso no se entiende, no hay negocio.

Hay modelos para abrir sólo viernes, sábado y domingo.
Hay modelos para abrir jueves, viernes y sábado.
Hay modelos de mañana, modelos de almuerzo y comida, modelos de tardeo y modelos de cena.
Hay modelos de 365 días.
Y sí: modelos de cena temprana. El early dinner no es una moda, es eficiencia y demanda creciente.

Lo que no existe es un modelo basado en abrir sin sentido, con mesas vacías, personal quemado y salarios que no se pueden pagar. Si un negocio no llena, el problema no son las personas: es el diseño del propio modelo.

El patrón de vida del cliente: la parte que casi nadie quiere mirar

Antes de pensar en platos, personal o “branding”, pregúntate esto:

  • ¿Qué gasto puede asumir mi público un lunes?

  • ¿Qué gasto hace sólo el fin de semana?

  • ¿Qué gasto jamás hará, aunque yo insista?

  • ¿Cuál es mi rotación real?

Respondiendo a este estilo de preguntas comienzas a construir tu modelo.

Cuando un negocio cae, no suele ser por falta de clientes.
Cae por incoherencia: abrir cuando tu público no está allí, sostener horarios que no encajan con su vida y no asumir que la rotación condiciona la estructura del negocio.

Diseños reales de negocio: no existe un único modelo, existen los que funcionan

Te cuento un caso real.

Un negocio abre todos los días excepto martes.
De lunes a jueves trabaja de 8:30 a 15:00.
Viernes, sábado y domingo abren todo el día hasta la noche.

Qué hacen:
De lunes a jueves, trabaja sólo el núcleo: una persona en cocina y dos en barra. Gestionan el goteo de la mañana y preparan los días fuertes.
El fin de semana entra el equipo ampliado.
Porque su público vive así: entre semana, consumo funcional (desayunos y aperitivos).
Fin de semana, convivencia, ocio y gasto real.

Es un modelo más. Pero está alineado con la vida de la gente que los visita. Y funciona muy bien.

Early Dinner: no es tendencia, es señal de época

Lo quieras o no, la sociedad está cambiando, y cada vez son menos los que piden cenas eternas.

El “early dinner” no es una moda americana.
Es el reflejo de una población que madruga, que cuida su salud, que trabaja distinto y que ya no quiere empezar una cena a las 22:30.

Y mientras tú sigues soñando con “llenar la noche”, hay locales que están cerrando sábado noche y ganando más dinero.

Porque han entendido una cosa que muchos aún no:
La rentabilidad está donde vive la gente, no donde te apetece abrir.

La base de cualquier negocio serio: sistemas y recursos optimizados

Un negocio rentable necesita tres cosas muy simples:

  1. Un modelo claro: bloques horarios que encajan con la vida real del público.

  2. Un concepto especializado: que sea reconocible.

  3. Sistemas de trabajo: procesos, tareas claras, compras racionales, rotación eficiente, personal alineado, economía real.

El problema no son las personas (clientes y empleados), es tu diseño

La rentabilidad no llega por suerte, llega por modelo.

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