Late breakfast "desayunos hasta tarde": diseño de carta y modelo de negocio

Publicado el 18 de enero de 2026, 8:23

El late breakfast no es una moda ni un desayuno alargado. Es una forma concreta de ordenar la carta para que un local abierto todo el día funcione también cuando otros se vacían.

No se trata de añadir platos.
Se trata de pensar la carta como sistema.

Vamos a entender el modelo de restauración continua

Cuando la carta se piensa como sistema, deja de tener sentido separar desayuno, comida y cena como compartimentos cerrados e independientes, más aún con un local abierto todo el día.
Aparece una base común, reconocible, que se adapta al momento, al apetito y al tipo de consumo sin necesidad de multiplicar referencias ni complicar la cocina.

En este tipo de modelos, donde se imponen platos "comfort food", satisfacen las necesidades del cliente a cualquier hora sin limitaciones y con un esfuerzo menor. Es una elección funcional. Platos claros, bien construidos, que se entienden y que permiten variación sin dispersión.
Propuestas que funcionan tanto para quien llega tarde a desayunar como para quien busca una comida ligera o una cena temprana.

Es sostener una carta sin abarcarlo todo, pero abarcando todas las posibles opciones sin limitaciones.
Se crea una unión natural entre desayunos que se sirven hasta tarde y platos principales que comparten una misma lógica. Esa continuidad es la que permite mantener el local activo durante todo el día, sin forzar al cliente ni al equipo.

Las guarniciones —cuando están bien pensadas— no son un adorno ni un extra. Son una herramienta silenciosa que permite flexibilidad sin perder control. Ayudan a que una misma base funcione en distintos momentos del día, manteniendo una sensación de elección para quien consume y orden para quien trabaja.

Este tipo de planteamientos encajan especialmente bien en locales que operan muchas horas, donde las tardes suelen ser frágiles y donde cada vez más personas adelantan la cena, comen fuera de los horarios tradicionales o prefieren algo completo sin una comida pesada. El late breakfast responde a ese cambio sin necesidad de explicarlo.

A eso se suma una selección cuidada de cafés, algunas propuestas dulces bien ejecutadas y una oferta de bebidas coherente con el resto de la carta. No para ampliar, sino para acompañar. Para que el espacio funcione con naturalidad durante todo el día.

No es una idea creativa ni una ocurrencia puntual. Es un modelo de negocio que muchos restaurantes abiertos de manera continuada deberían observar con atención. Porque no se trata de copiar platos, sino de entender cómo una carta bien pensada puede sostener un proyecto completo.

Foto portada: "Calamary" (calamar nacional) con focaccia y limón

** Hay platos que si están, exigen calidad

Ejemplos de platos desarrollados dentro de un modelo de late breakfast y comfort food. Todos comparten bases, técnicas y lógica de producción. No son platos aislados, son piezas de un mismo sistema.

Jiwa Biru Consultora

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